30 de maig de 2014

[DIY] Cómo restaurar una cornucopia

Hace tiempo en las redes sociales os mostramos una cornucopia dorada que habíamos restaurado. Porque no siempre hay que cambiar el aspecto de tus muebles, y menos con una pieza tan espectacular como esta... Pilar, su propietaria, es una vecina que había oído que Marc y yo restaurábamos y nos pidió que echáramos un vistazo a su cornucopia. El dorado era prácticamente inapreciable, presentaba un color ennegrecido, por haber estado cerca de una chimenea, y la pintura empezaba a descorcharse... 


Por suerte no tenía carcoma, así que procedimos a desmontarla y limpiarla con agua y un jabón neutro. 



Comprobamos que la escayola estaba en mal estado e hicimos saltar todos los trozos inestables. Después reconstruimos las partes dañadas con pasta blanca para madera, lijamos, aspiramos bien y ya la tenemos lista para pintar.



Como veis, no usamos pan de oro, que habría sido lo más adecuado para una pieza de esta época, pero la propietaria lo quiso pintado con pintura metálica dorada, así que no hizo falta pintar de color rojizo la base y procedimos a dorar el marco. El truco para que esta pintura quede bien es aplicarla con mucha delicadeza y sin estirar demasiado la pintura, con un pincel muy suave. 



Una vez dorado, protegemos la pintura con goma laca, para que las partículas de latón de la pintura metálica no se oxiden y se ennegrezcan. Y procedemos a aplicar una pátina de betún de Judea. Nosotros la aplicamos con pincel, trabajamos en zonas pequeñas para que no se seque antes de retirarlo con un paño, suavemente, y los excesos los corregimos con un pincel limpio, que además nos ayuda a distribuir mejor la pátina y que no queden zonas demasiado ennegrecidas, lo que le daría un aspecto falso. Hay que pillarle el truquillo al principio, mejor probar con una madera antes y, cuando consigas la intensidad de envejecido que te guste, aplicarlo a la pieza definitiva... 





Y este fue el resultado. Ya veis que en Antic&Chic también nos gusta restaurar. Y tuvimos la gran suerte de poder restaurar una pieza magnífica y de dibujar una sonrisa enorme en la cara de Pilar, ¿qué más se puede pedir?




Eso sí, nuestro librito de hojas de pan de oro no se va a quedar en un cajón, tenemos ganas de dorar algo y creo que una silla isabelina se ha presentado voluntaria... Ya os lo enseñaremos ;).


4 comentaris:

  1. Me encanta cómo ha quedado!! a mí me resulta tan difícil dar betún de judea, al final se me queda con manchas! Muchas gracias por las explicaciones!
    Pensandovintage.blogspot.com

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  2. ¡Pero qué trabajos más bonitos y delicados hacéis! Me encanta cómo la habéis dejado y estoy deseando ver qué hacéis con el pan de oro ;)

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  3. Ha quedado genial, perfecta!. La verdad que ya se ven pocas piezas como ésta.
    Saludos,
    Laura y Lisa

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  4. Un trabajo espectacular para esa pieza que dará un toque ideal a cualquier ambiente.
    ¡Feliz fin de semana!

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