5 de desembre de 2014

[DIY] Cómo transformar un aparador por dentro y por fuera

Nuestro aparador Laia es uno de esos muebles especiales que ya sabemos va a estar siempre ligado a nosotros, por lo que ha significado hacerlo y por la historia que descubrimos detrás de él... En primer lugar, es el primer mueble que hemos creado para el espacio-taller que compartiremos con otros artistas, que te explicamos ayer aquí. Y su historia la conocimos gracias a un montón de cartas y felicitaciones que había dentro del cajón, olvidadas allí como un legado de la familia... Maria y Eugeni vivían en un pequeño pueblo del Empordà. Entre felicitaciones de Navidad e invitaciones de bodas, un dibujo muy especial, el de su nieta Laia felicitando a su abuela por su cumpleaños... Los colores que ella usó, así como esa inocencia y dulzura que desprendían sus trazos, nos inspiraron para pintar esta pieza en verde antiguo y violeta.


Y así empezó todo, lo vimos en la tienda de segunda mano y nos enamoramos perdidamente... A duras penas cabía en el coche... En la tienda nos comentaron que lo habían tratado ya contra la carcoma, pero como no podíamos arriesgarnos, una vez en el taller, empezamos a aplicar el producto anticarcoma, inyectando uno a uno cada agujero, para después pincelar todo el mueble y finalmente taparlo bien con plástico resistente y dejarlo así durante 4 días. Una vez retirado el plástico, es mejor dejar que se ventile un día más, para poder trabajar con el mueble sin intoxicarse... Siguiente paso: comprovar la estabilidad del mueble (tuvimos que encolar patas) y que las puertas y cajón cerrasen bien (también tuvimos que tocarlos un poco). Y tapar los agujeros y grietas con masilla:



El sobre del mueble estaba en perfecto estado, pero la moldura de alrededor presentaba barniz en mal estado, así que lo decapamos. Una vez todo está seco, lo rascamos, aspiramos el polvo y limpiamos todo con un paño húmedo,cubrimos el sobre y pusimos la cinta de carrocero para delimitar las zonas que queríamos fueran de color verde antiguo, un esmalte ecológico al agua que mezclamos nosotros:



Dejamos secar esta primera capa 24h y al día siguiente le dimos una segunda capa:


Ahora ya podíamos pasar al interior... Retiramos con cuidado la cinta de carrocero y, comprovando que el verde ya estuviera bien seco, colocamos la cinta de carrocero en puntos complicados donde el violeta pudiera manchar mucho:





Le dimos una segunda capa de violeta, también al agua, y una vez seco, retiramos la protección del sobre, teñimos la moldura que previamente habíamos decapado, para igualar el tono con la chapa de nogal del sobre. Después, procedimos a rascar el mueble para conseguir un efecto decapé, y así nos recordase lo que ha vivido. Para acabar, lo barnizamos con barniz al agua satinado para una mayor protección, tanto la parte exterior del mueble, donde habíamos rascado, como la parte del sobre que habíamos decapado... Y este es el resultado:






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4 comentaris:

  1. Hola chicos! Que producto en concreto usasteis para decapar? Mejor decapar, que lijar el barniz, no?

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    1. Hola guapa!!! Pues usamos el Gel decapante de Titán, muy recomendable... Lo de decapar o lijar depende sólo del estado del barniz y de lo que quieras hacerle al mueble... Si lijando queda una capa homogénea y suave, puedes pintar encima, pero si quieres recuperar el aspecto de la madera o el barniz está en muy mal estado y presenta diferentes grosores, lo mejor es decapar!!! Feliz domingo!!!

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